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PEDRO CASTILLO Y FREDDY MAMANI. LA EDUCACIÓN COMO CAMPO DE LUCHA

Ayer sus padres no tenían derechos a leer y escribir, porque entender los códigos escritos significaban libertad, así la educación era un medio para luchar contra la dominación política de las minorías que administraban el Estado.
Aquellos padres analfabetos tenían razón. Veamos.
Tiene origen “indígena” y es maestro rural. El fin de semana trabaja como cualquier campesino en las labores agrícolas, pisa chuño, trastea la quinua o la avena. Su experiencia está plagada de discriminación y de racialización. No hubo momento en que no era menospreciado con la etiqueta de “profesor rural”. Sin embargo, el estigma pronto se convirtió en motivo de lucha, el menosprecio en amor y consecuentemente en dignificación de su sector. Hablo de Freddy Mamani Laura.
En su contexto social, lo rural y lo urbano eran los límites de lo indio y lo blanco. En tanto menos rural mucho mejor. Y este argumento era la directriz subjetiva de la sociedad boliviana. Mamani se codeaba en sus inicios con estos obstáculos que imponía la estructura social republicana.
En el país vecino la vida no era diferente, aquellos que habían elegido la carrera de la educación, experimentaban las mismas taras racistas. La discriminación a los maestros era común en la vida cotidiana.
También es maestro que sufrió la experiencia de la racialización, un serrano de origen campesino. En medio de un magisterio dividido por el sistema neoliberal, su objetivo revolucionario fue unificar a su sector para conquistar derechos laborales. Impulsado por los ideales como la Patria Grande, supo articular los intereses de los pobres, de aquellos relegados por la historia por varios años.
El Perú de Vargas Llosa era tan colonial que había uno de blancos aristócratas y otro de cholos e indios. Ese Perú mantenía las jerarquías sociales a partir del color de la piel. A diferencia del magisterio boliviano, cuya división descansa en términos de acercamiento al centro de la blanquitud, entre lo urbano y lo rural, el magisterio peruano está sumido en el sistema neoliberal, y la división radica en lo económico colonial.
Castillo y Mamani hicieron del sindicato de defensa un campo de lucha política, de algo sectorial, un proyecto nacional. La educación como práctica de libertad, es para los maestros el medio por el cual concretizan su visión de país y de sociedad.
Ambos conocen el país profundo, de eso no cabe duda. Algunos pueden echarles en cara de incapaces, por la misma mentalidad que se heredó desde la colonia: que los indios no son capaces de administrar el Estado, pero eso es “historieta”.
Aquel sector que era disgregado, estuvo como el ajayu en cada rincón del país, silencioso y solo dejando el rastro de mentes con los medios para salir del analfabetismo. Esos eran los maestros que estaban en las aulas, que conocen de cerca a la sociedad, de rincón a rincón, de vida a vida. Esos son los que han convertido la educación en un campo de lucha.
INFORMATIVO4000  –  21 de Julio de 2021

 

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